Falta de empatía

Esto es algo que me ha estado dando vueltas desde hace rato, que también me resulta molesto... Esto es algo con lo que nos toca lidiar a más de un padre hoy en día en época escolar.

Últimamente trato de no hablar con nadie en la puerta de la escuela, porque lo único que he escuchado son cosas negativas hacia todo aquel que "habita" en esa escuela..

Me duele ver el nivel de discriminación que hay entre los mismos padres, la inconformidad ante cualquier cosa que pase ya sea buena o malas.

Este año me ha pasado que algunas madres me han dejado de hablar,o no saludan porque me ven que estoy hablando con "ESA" madre, la que tiene un hijo que golpea, la que tiene a su hija con piojos, la que tiene un hijo con autismo,sindrome de Asperger, la que tiene un hijo que no lee "por vago"... O peor aún, porque hablas con esa mamá que nunca entiende nada?... Lo peor es que me han preguntado si a esa persona le da la cabeza o es así de "tonta que no le funciona el cerebro ", podés entablar una conversación con ella?en serio?... Cómo siendo adultos, algúnos aún no han entendido nada en esta vida...

En la etapa escolar de nuestros hijos no solo se aprende dentro del aula. También, como madres y padres, aprendemos en el vínculo con la comunidad escolar: maestras, directivos, otros niños y, claro, otras familias.

En este tiempo me encontré con algo que me hizo ruido: la falta de empatía. No me refiero a un hecho aislado, sino a esa actitud de quienes parecen alegrarse cuando a otro le va mal.

Mi hijo estuvo un mes sin ir a la escuela por temas de salud, y lo único que recibía eran comentarios como “ay pobre, va a estar re atrasado, le va a ir mal en las pruebas”. Pero nunca un “te paso lo que dieron para que no se atrase”. Esa diferencia entre hablar y realmente ayudar pesa mucho más de lo que parece.

También duele ver cuando algunos niños son señalados por sus dificultades, o cuando las madres somos juzgadas por lo que hacen o no hacen nuestros hijos. No se trata solo de discriminación hacia los chicos, sino también hacia nosotras, las mamás que hacemos lo posible cada día.

La escuela debería ser un espacio de acompañamiento, no de competencia. Un lugar donde entendamos que cada niño aprende a su ritmo, que algunos necesitan un poco más de apoyo, y que no hay nada de malo en eso.

Ojalá empecemos a construir entre todos un clima distinto, donde en lugar de criticar, elijamos tender la mano. Porque al final, lo que más necesitan nuestros hijos es vernos ser ejemplo de empatía y respeto.

Espero de verdad que esto algún día se termine ..

- Acompañar siempre suma, criticar solo resta -



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